lunes, 10 de marzo de 2008

Tres Historias tan divinas que no podrán ser contadas en mil noches y una más



Las mil y una noches
Las Mil y Una Noches es una célebre recopilación de cuentos árabes del Oriente Medio medieval en el estilo de historias dentro de una historia, recurso estilístico este también denominado mise en abyme. El núcleo de estas historias está formado por un antiguo libro persa llamado Hazâr Afsâna (los Mil Mitos). El compilador y traductor de estas historias al arábigo es supuestamente el cuentista Abu abd-Allah Muhammed el-Gahshigar en el siglo IX. La historia principal sobre Scheherazada parece haber sido agregada en el siglo XIV. La primera compilación arábiga moderna, hecha de escritos egipcios, fue publicada en El Cairo en 1835.

Compuesto por tres grupos de relatos, el libro describe de forma fantástica y algo distorsionada, la India, Persia, Siria, China y Egipto. Hacia el año 800, los relatos, transmitidos oralmente, habían sido agrupados en ciclos. Muchas de las historias se piensa que fueron recogidas originariamente de la tradición de Persia (hoy en día Irán), Iraq, Afganistán, Tajikistán y Uzbekistán y compiladas más adelante, incluyendo historias de otros autores.
Son cuentos que surgen uno del otro es decir al contar uno de repente surge otro y ese otro crea otro cuento y así hasta que termina el primero, como cajas encerradas en otras cajas. En el primero, se cuenta que el sultán Schahriar descubre que su mujer le traiciona y la mata. Creyendo que todas las mujeres son igual de infieles ordena a su visir conseguirle una esposa cada día, alguna hija de sus cortesanos, y después ordenaría matarla en la mañana. Este horrible designio es quebrado por Scheherezada, hija del visir. Ella trama un plan y lo lleva a cabo: se ofrece como esposa del sultán y la primera noche, logra sorprender al rey contándole un cuento. El sultán se entusiasma con el cuento, pero la muchacha interrumpe el relato antes del alba y promete el final para la noche siguiente. Así, durante mil noches. Al final, ella da a luz a tres hijos y después de mil noches y una, el sultán conmuta la pena y viven felices (con lo que se cierra la primera historia, la de la propia Scherezade).
Las historias son muy diferentes. Incluye cuentos, historias de amor, tragedias, comedias, poemas, parodias y leyendas religiosas musulmanas. Algunas de las historias más famosas de Sahrazad circulan en la cultura occidental traducidos como Aladino y la lámpara maravillosa, Simbad el marino y Alí Babá y los cuarenta ladrones; sin embargo, Aladino y Ali Baba fueron añadidos a la compilación en el siglo XVIII por Antoine Galland quien las escuchó de forma oral de un cuentista de Alepo en Siria. En muchas historias se representan a genios, espíritus fantásticos, magos y lugares legendarios que son mezclados con personas y lugares reales; el histórico califa Harun al-Rashid es un protagonista usual. A veces algún personaje en los cuentos de Sharazade comienza a contarles a otros personajes una historia propia, y esa historia puede incluir otra historia dentro de ella, lo que resulta en una textura narrativa jerárquica.

Dolido por la infidelidad de su esposa, un vengativo sultán decide ajusticiar cada día a una mujer hasta que, llegado el turno de Sahrazad, la muchacha se niega a aceptar ese destino atroz. Para aplazar su muerte, Sahrazad resuelve cautivar la atención del rey a lo largo de mil y una noches con historias que las gentes de Oriente se han contado durante muchos siglos. En ellas se suceden los prodigios: palacios que vuelan por arte de magia, genios descomunales encerrados en pequeñas botellas, viajeros que encuentran a su paso una misteriosa ciudad de bronce...
Con la destreza del mejor cuentista, la joven provoca el asombro, la risa o el temor de sus oyentes; en sus relatos conoceremos la tragedia de la mujer descuartizada, la picardía de un redomado bribón, el vivo ingenio de la zorra y la comadreja, la increíble y desternillante historia del jorobado muerto cuatro veces y al fin resucitado, las aventuras fascinantes de Alí Babá y Aladín... En la voz de la bella Sahrazad descubriremos el placer de un buen cuento, pero aprenderemos también que el hombre es un ser frágil a merced del destino.


La Divina Comedia
El hombre es capaz de situarse en el mundo en el momento que simboliza, está capacidad de simbolización se da porque imagina y genera una actitud ético-estética ante el mundo. "Ciencia, arte, técnica, mito, magia... en fin, todas las figuras de la acción humana son fragmentos cuajados de la fuerza desbordante de la imaginación que humaniza lo real y humaniza al hombre". Para el historiador o teórico, directa o indirectamente, la información literaria como intensificación de la experiencia urbana, constituye una reserva importante de reflexiones, sugerencias e implicaciones.
La Divina Comedia es un poema donde se mezcla la vida real con la sobrenatural, muestra la lucha entre la nada y la inmortalidad, una lucha donde se superponen tres reinos, tres mundos, logrando una suma de múltiples visuales que nunca se contradicen o se anulan. Los tres mundos infierno, purgatorio y paraíso reflejan tres modos de ser de la humanidad, en ellos se reflejan el vicio, el pasaje del vicio a la virtud y la condición de los hombres perfectos. Es entonces a través de los viciosos, penitentes y buenos que se revela la vida en todas sus formas, sus miserias y hazañas, pero también se muestra la vida que no es, la muerte, que tiene su propia vida, todo como una mezcla agraciada planteada por Dante, que se vuelve arquitecto de lo universal y de lo sublime.
El sujeto de la comedia es el hombre de todas las razas, credos, edades, el hombre que esta entre el cielo y la tierra; que en esencia es el estado de las almas después de la muerte y la forma en que se expresa en cuanto por sus méritos o desméritos se hace por lo tanto acreedoras a los castigos o a las recompensas divinas. Dante se vale tanto de personajes bíblicos como de seres extraídos de la mitología pagana para la creación de sus personajes, mezclándolos en los pasajes indistintamente.
El espacio que se presenta es uno solo subdividido en tres partes autónomas e independientes al interior, no así en su exterior, es un contenedor único, accesible para todos pero perfectamente definido por sus limites, un solo espacio con diferentes ambientes claramente determinados. Difícilmente puede imaginarse la construcción espacial de los espacios visitados por Dante, las descripciones no pueden remitirnos a espacios reales o tangibles, debe permitirse a la imaginación ser guiada por el lenguaje poético para el que cualquier lugar puede ser posible.

Infierno
Dante según sus comentadores viajó al infierno a la edad de 35 años, el día de viernes Santo del año 1300, recorrió todos los círculos en 24 horas. El infierno que nos presenta tiene forma de embudo o de cono invertido, el cual esta dividido en círculos decrecientes. Los círculos son nueve y ruinosa y atroz es su topografía; los cinco primeros forman el Alto Infierno, los cuatro último el Infierno Inferior, que es una ciudad con mezquitas rojas, cercada por murallas de hierro. Adentro hay sepulturas, pozos, despeñaderos, pantanos y arenales; en el ápice del cono está Lucifer. Una grieta que abrieron en la roca las aguas del Leteo comunica el fondo del Infierno con la base del Purgatorio.
Para Alighieri el infierno va descendiendo desde la superficie boreal estrechándose gradualmente hasta el centro del globo terráqueo; está connotación que el autor hace sobre el espacio de Lucifer se desprende del centro de la tierra hacia adentro, tomando en cuenta que las penumbras representan el mal, el abajo que para en ese entonces no se convertía en arriba, (recordemos que para la época en que se escribe la obra, no existe una idea clara de la forma de la tierra y sus respectivos movimientos), es tomado como lo no deseado, abajo del hombre lo único que existe es indeseable.
Ahora bien, el manejo que el autor hace de este espacio es más descriptivo que en el purgatorio y el paraíso. Se basa en la planificación de la ciudad medieval y en el comportamiento de los seres humanos de esa época, el espacio imaginario del infierno va más ligado a la realidad, por ello utiliza algunas referencias medievales en la descripción de algunos círculos, que son espacios arquitectónicos característicos, como la puerta del infierno o la ciudad de Dite, (ciudad a la que hace analogía con Florencia medieval, su ciudad natal). Esto nos ayuda a entender, que Dante había descubierto el infierno en el espacio que habitaba diariamente. Cada uno de los nueve círculos es un espacio totalmente diferente donde se albergan culpas o penas que son el alma vital de cada espacio haciéndolos únicos; hasta llegar al infierno y retomar la subida al purgatorio.


Los Cuentos de Canterbury

El escritor Geoffry Chaucer (1342–1400) prefigura, en cierto modo, al homo universalis renacentista: traductor y poeta, diplomático y administrador, científico y realista. En su biografía, reconstruida por diversos documentos, pueden apreciarse las distintas dificultades que le tocó vencer, ya que en la Inglaterra de su época surgen distintos acontecimientos sociales y políticos que marcan el inicio de una transición hacia la modernidad: la caída del régimen feudal, las huelgas de los campesinos, la pérdida del poder por parte de la Iglesia, la peste negra, la guerra de los cien años; éstos son algunos de los hechos que se inscriben en un período en el que pasará de la dominación francesa hacia una independencia político/social pionera como jamás se ha dado en la historia.
Fue diplomático, y en uno de sus viajes a Italia conoce las obras de Dante, Petrarca y Bocaccio, de los cuales recibirá una fuerte influencia. Dominaba cuatro idiomas: inglés, francés, latín e italiano. Su actividad literaria consistía en ser traductor y poeta, y este amplio conocimiento le posibilitó, en parte, la influencia del estilo latino jalona en toda su obra.
En los Cuentos de Canterbury, se ve las influencias francesa e italiana que consolidará un cambio significativo en su estilo. La crítica posterior lo ha considerado como una de las figuras literarias más importantes. Desde la fundación en Inglaterra, en 1868, de la Sociedad Chaucer, que se encargó de la publicación de la primera edición fidedigna y de la primera adaptación al inglés contemporáneo de sus obras, se le empezó a apreciar y a considerar como el mayor de los poetas ingleses, por su sabiduría, su humor y su profunda humanidad.

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