
La especificidad del género teatral, que nace para ser representado, no anula la naturaleza literaria de sus textos. Por ello, sus obras de calidad también pueden ser disfrutadas plenamente por el valor en sí mismo de su lenguaje artístico.
Este análisis evalúa la forma particular de recepción de los textos dramáticos, acerca algunas claves para estimular la lectura expresiva y la interpretación crítica que permitan ver la intertextualidad existentes en obras tan distintas pero parecidas a la vez.
Es bien cierto que el texto dramático tiene por finalidad última ser interpretada por actores ante un público. Su recepción entonces supone que las palabras llegan a los espectadores por los oídos y por los ojos, convertidos los contenidos en imágenes y emociones encarnadas por seres vivos. Este es un principio fundamental que diferencia la literatura dramática del resto de los géneros literarios, como recuerda Alonso de Santos en su estudio sobre la especificidad de la escritura de las obras teatrales (1998, 311). Pero también, el texto teatral puede evidentemente ser leído y lo que ocurre entonces es que el lector se lo tiene que imaginar interpretado.
Este análisis evalúa la forma particular de recepción de los textos dramáticos, acerca algunas claves para estimular la lectura expresiva y la interpretación crítica que permitan ver la intertextualidad existentes en obras tan distintas pero parecidas a la vez.
Es bien cierto que el texto dramático tiene por finalidad última ser interpretada por actores ante un público. Su recepción entonces supone que las palabras llegan a los espectadores por los oídos y por los ojos, convertidos los contenidos en imágenes y emociones encarnadas por seres vivos. Este es un principio fundamental que diferencia la literatura dramática del resto de los géneros literarios, como recuerda Alonso de Santos en su estudio sobre la especificidad de la escritura de las obras teatrales (1998, 311). Pero también, el texto teatral puede evidentemente ser leído y lo que ocurre entonces es que el lector se lo tiene que imaginar interpretado.
El texto es virtual hasta que un lector le confiere una existencia real. Pero leer no es sólo decodificar, interaccionar y comprender; leer es, sobre todo, interpretar, dotar de sentido personal a un texto (Mendoza, 1998, 171). Frente a la actual relegación del género teatral de los programas de desarrollo de la competencia lectora y de la competencia literaria, considerando que las obras de teatro constituyen un buen medio en la conquista del placer y el hábito de la lectura.
La estrategia creativa de la intertextualidad está asimismo muy presente en la actualidad de la literatura. También en el teatro Edipo Rey, Medea y Prometeo encadenado son buenos ejemplos para este tipo de análisis.
La intertextualidad, definida como la copresencia de dos o más textos en un nuevo texto, ha dado lugar al uso de nuevos conceptos y términos interrelacionados que me permito reseñar brevemente: hipertexto: nuevo texto derivado de un texto (o conjunto de textos) anterior, mediante una operación de transformación; hipotexto: texto (o conjunto de textos) evocado, transformado, o presente de forma directa. Transtextualidad es todo lo que pone el texto en relación manifiesta o secreta con otros textos. (Genette 1981).
La estrategia creativa de la intertextualidad está asimismo muy presente en la actualidad de la literatura. También en el teatro Edipo Rey, Medea y Prometeo encadenado son buenos ejemplos para este tipo de análisis.
La intertextualidad, definida como la copresencia de dos o más textos en un nuevo texto, ha dado lugar al uso de nuevos conceptos y términos interrelacionados que me permito reseñar brevemente: hipertexto: nuevo texto derivado de un texto (o conjunto de textos) anterior, mediante una operación de transformación; hipotexto: texto (o conjunto de textos) evocado, transformado, o presente de forma directa. Transtextualidad es todo lo que pone el texto en relación manifiesta o secreta con otros textos. (Genette 1981).
En un sentido amplio, la intertextualidad es consustancial a la literatura de todos los tiempos. Todo texto establece relaciones con otros textos, ningún texto se escribe desde el vacío y, de algún modo, como señala Gemma Lluch, todo sirve para el reciclado literario (2002, p. 158). Ahora bien, en ese diálogo incesante de los textos los grados de relación varían mucho: desde la elemental repetición de un elemento (palabra, imagen, motivo o personaje) a la reescritura de la obra completa y la moderna utilización de lo intertextual como recurso creativo y como llamada a lectores activos que tienen que utilizar todo su potencial intertextual, con el fin de asociar sus saberes y referencias literarias y metaliterarias en la recepción lectora. En definitiva, lo que el autor propone en la reelaboración del nuevo texto es una opción en la que la anticipación, el reconocimiento, la identificación dentro de las variaciones, configuran un atrayente juego metaliterario que estimula un tipo de actividad lectora más activo e implicado. (Genette 1981).
Como primer ejemplo en el trabajo a realizar sobre la teoría de Gerard Genette “Extractos de Palimpsestos”, se evidencia que:
La architextualidad es el conjunto de las categorías generales o trascendentes –tipos de discurso, modos de enunciación, géneros literarios, entre otros.- a las que pertenece cada texto singular (Pág.53). Los griegos daban a estas representaciones el nombre de drama, acción. Es por tanto el obrar del héroe lo más característico del género y esta acción, aunque entretejida con cantos líricos (de angustia, de esperanza, de triunfo, de reflexión), es el elemento que se impone como determinante en el desarrollo teatral, aunque, por sus orígenes, la combinación de actor/coro, diálogos y cantos, caracterice su estructura como género literario (drama) a estas tres (3) obras seleccionadas.
De esta manera, se deja ver la trascendencia textual del texto, que definiría Genette (Pág. 53) a la transtextualidad como “todo lo que lo pone en relación, manifiesta o secreta, con otros textos”. Así pues, encontramos esa relación de copresencia entre dos o más textos en Medea y Prometeo Encadenado.
MEDEA
Desde el interior de la casa.
¡Ay!
¡Desgraciada de mí, qué infeliz, qué dolor!
¡Ay, ay, ay! ¡Ay de mí! ¿Cómo puedo morir?
PROMETEO
¡Ay!
¡Ay de mí!
Pero… ¿qué ruido, qué aroma invisible ha volado hasta mí?
… Gimo por mi sufrimiento presente y futuro sin saber hasta cuándo habré de padecer.
Evidentemente se denota en el ejemplo presentado la marca textual de un texto con otro. Ambos autores utilizan de manera idéntica la angustia en estos personajes con un decurso.
¡Ay!
¡Ay de mí!
Ahora bien, el autor también trabaja con la interdiscursividad que, según Cesare Segre, o intermedialidad, según Heinrich F. Plett, es una relación semiológica entre un texto literario y otras artes (pintura, música, cine, canción, entre otras). Véase en el siguiente ejemplo:
JASÓN
¿Oyes, Zeus, cómo soy rechazado y de qué 1405
modo me trata la leona feroz
que a sus hijos de forma terrible mató?
Pero, en fin, en mis manos tan sólo ahora está
el llorar estos males y al cielo invocar
y hacer a los dioses testigos de que, 1410
tras haber a mis hijos matado, ahora tú
que les toque me impides y tierra les dé.
¡Engendrarles jamás yo debí para ver
cómo han muerto a tus manos así!
CORIFEO
¡Oh habitantes de mi patria, Tebas, mirad: he aquí a Edipo, el que solucionó los famosos enigmas y fue hombre poderosísimo; aquel al que los ciudadanos miraban con envidia por su destino! ¡En qué cúmulos de terribles desgracias ha venido a parar! De modo que ningún mortal puede considerar a nadie feliz con la mira puesta en el último día, hasta que llegue al término de su vida sin haber sufrido nada doloroso.
Esta relación semiológica entre un texto literario y otras artes (Intermedialidad) se puede comparar con la canción del salsero Tito Rojas natural de la Isla de Puerto Rico “Nadie es eterno” ya que en manera de significación explica como a pesar de vivir y sentir los dolores de la vida misma, nadie conoce lo que ha de venir, cómo va a morir y que por supuesto nadie es eterno, como lo dice la letra:
Nadie es eterno en el mundo
ni teniendo un corazón
por el que siente y suspira
por la vida y el amor.
Como primer ejemplo en el trabajo a realizar sobre la teoría de Gerard Genette “Extractos de Palimpsestos”, se evidencia que:
La architextualidad es el conjunto de las categorías generales o trascendentes –tipos de discurso, modos de enunciación, géneros literarios, entre otros.- a las que pertenece cada texto singular (Pág.53). Los griegos daban a estas representaciones el nombre de drama, acción. Es por tanto el obrar del héroe lo más característico del género y esta acción, aunque entretejida con cantos líricos (de angustia, de esperanza, de triunfo, de reflexión), es el elemento que se impone como determinante en el desarrollo teatral, aunque, por sus orígenes, la combinación de actor/coro, diálogos y cantos, caracterice su estructura como género literario (drama) a estas tres (3) obras seleccionadas.
De esta manera, se deja ver la trascendencia textual del texto, que definiría Genette (Pág. 53) a la transtextualidad como “todo lo que lo pone en relación, manifiesta o secreta, con otros textos”. Así pues, encontramos esa relación de copresencia entre dos o más textos en Medea y Prometeo Encadenado.
MEDEA
Desde el interior de la casa.
¡Ay!
¡Desgraciada de mí, qué infeliz, qué dolor!
¡Ay, ay, ay! ¡Ay de mí! ¿Cómo puedo morir?
PROMETEO
¡Ay!
¡Ay de mí!
Pero… ¿qué ruido, qué aroma invisible ha volado hasta mí?
… Gimo por mi sufrimiento presente y futuro sin saber hasta cuándo habré de padecer.
Evidentemente se denota en el ejemplo presentado la marca textual de un texto con otro. Ambos autores utilizan de manera idéntica la angustia en estos personajes con un decurso.
¡Ay!
¡Ay de mí!
Ahora bien, el autor también trabaja con la interdiscursividad que, según Cesare Segre, o intermedialidad, según Heinrich F. Plett, es una relación semiológica entre un texto literario y otras artes (pintura, música, cine, canción, entre otras). Véase en el siguiente ejemplo:
JASÓN
¿Oyes, Zeus, cómo soy rechazado y de qué 1405
modo me trata la leona feroz
que a sus hijos de forma terrible mató?
Pero, en fin, en mis manos tan sólo ahora está
el llorar estos males y al cielo invocar
y hacer a los dioses testigos de que, 1410
tras haber a mis hijos matado, ahora tú
que les toque me impides y tierra les dé.
¡Engendrarles jamás yo debí para ver
cómo han muerto a tus manos así!
CORIFEO
¡Oh habitantes de mi patria, Tebas, mirad: he aquí a Edipo, el que solucionó los famosos enigmas y fue hombre poderosísimo; aquel al que los ciudadanos miraban con envidia por su destino! ¡En qué cúmulos de terribles desgracias ha venido a parar! De modo que ningún mortal puede considerar a nadie feliz con la mira puesta en el último día, hasta que llegue al término de su vida sin haber sufrido nada doloroso.
Esta relación semiológica entre un texto literario y otras artes (Intermedialidad) se puede comparar con la canción del salsero Tito Rojas natural de la Isla de Puerto Rico “Nadie es eterno” ya que en manera de significación explica como a pesar de vivir y sentir los dolores de la vida misma, nadie conoce lo que ha de venir, cómo va a morir y que por supuesto nadie es eterno, como lo dice la letra:
Nadie es eterno en el mundo
ni teniendo un corazón
por el que siente y suspira
por la vida y el amor.
Esta relación un poco dispareja en temporalidad asemeja el mensaje que Eurípides y Sófocles dan a entender con sus obras donde cobra importancia la angustia que sienten los personajes por la presencia de la muerte (a la cual realmente muchos temen). Cabe mencionar que al igual que el cantante Tito Rojas quien utiliza en sus canciones este tipo de mensajes, los diversos protagonistas del teatro griego son seres dolientes, que en ocasiones no tienen la culpa de lo que les sucede, sino que sufren por el sólo hecho de ser humanos; el héroe se enfrenta a su destino, ya preestablecido, y se ve en la compulsión de tener que actuar.
La trascendencia textual que sigue es la metatextualidad, entendida como la relación que une un texto con otro texto del que él habla, sin citarlo (señalarlo) necesariamente, y hasta, en última hipótesis, sin nombrarlo (Genette). Esta trascendencia se identifica con la Biblia cuando se lee en Salmo capítulo 138 versículo 8:
Te alabarán oh Jehová todos los reyes
todos los reyes de la tierra,
porque han oído los dichos de tu boca
… porque la gloria de Jehová es grande
porque Jehová es excelso en sus caminos
porque atiende al humilde
más mira de lejos al altivo.
MEDEA
Largamente extenderme podría en mi respuesta
si no supiera ya Zeus el padre las cosas
que de mí has recibido y aquello que me has hecho.
CORO (Prometeo Encadenado)
Que nunca Zeus, el que todo gobierna,
coloque frente a nuestra voluntad su fuerza.
… ni los ofenda con nuestras palabras…
Aunque indiscutiblemente la Biblia es escrita siglos después de estas obras e irrefutablemente estas obras antes de Cristo, se revela como la relación de ese ser supremo aparece en las sociedades, para unos Dios, Jehová, para otros Buda, Zeus, Alah, cualquiera que sea pero que se le atribuya omnipotencia, omnisciencia y como lo describe el teórico, no se menciona directamente, sin citarlo (señalarlo) necesariamente, y hasta, en última hipótesis, sin nombrarlo (Genette).
El tipo de trascendencia siguiente es la paratextualidad que, según Genette, es la relación de un texto con otros textos de su periferia textual: títulos, subtítulos, capítulos desechados, prólogos, ultílogos, presentaciones, entre otros. De esta manera se presenta un ultílogo en Medea y Edipo Rey.
Al comienzo de Medea (en manera de advertir al lector lo que viene)
La escena representa la fachada de la casa de
Medea en Corinto; de ella sale la anciana nodriza
de los hijos de Medea que recita el prólogo.
Al comienzo de Edipo Rey (a manera de advertir al lector lo que viene)
(Delante del palacio de Edipo, en Tebas. Un grupo de ancianos y de jóvenes están sentados en las gradas del altar, en actitud suplicante, portando ramas de olivos. El Sacerdote de Zeus se adelanta solo hacia el palacio. Edipo sale seguido de dos ayudantes y contempla al grupo en silencio. Después les dirige la palabra.)
Los ultílogos presentes, también conocido como advertencias se utilizan para darle ideas al lector y orientarlos en la lectura; en le teatro también es llamado “acotaciones”. Normalmente se encontrará al comienzo de un texto para hacer el preámbulo de la lectura, pero también se puede descifrar en títulos, subtítulos, capítulos desechados, prólogos, ultílogos, presentaciones, entre otros. Por eso se dice que la relación es periférica (alrededor del texto).
Es allí, donde deja su huella imborrable la tragedia griega con su majestuosa forma de hacer llegar su mensaje y que el lector se sienta atraído por la obra. Son los tres grandes trágicos griegos que logrará a través de sus elementos y caracteres dramáticos la vida que cada lector se enriquezca y apegue a éstas, las tres grandes tragedias griegas.

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